OG Kush no es solo una variedad, es una parte de la historia del cannabis. Desde los años 90, esta leyenda californiana ha marcado la escena con su aroma inconfundible y su potente efecto. La combinación de notas terrosas, cítricas y a diésel la convierte en una experiencia sensorial que los conocedores valoran en todo el mundo. La genética reúne lo mejor de tres líneas icónicas: Chemdawg aporta la intensidad resinosa, Lemon Thai la frescura cítrica y Kush la profunda relajación. El resultado es una variedad que actúa tanto a nivel físico como mental, perfecta para momentos en los que se quiere soltar y desconectar.